Una poda de invierno sin cables enredados
En una ladera con frutales viejos, las tijeras de podar eléctricas con batería en cinturón acortaron tiempos y eliminaron tropiezos por alargadores. La fuerza constante hizo cortes limpios que cicatrizaron mejor. Con guantes adecuados y pausas programadas, el equipo trabajó seguro, evitando calambres y sobreesfuerzo. Al final del día, la cuadrilla registró menos errores y mayor uniformidad, recordando que la ergonomía es tan valiosa como la potencia bruta disponible.