Las estructuras de protección no perdonan improvisaciones: deben estar desplegadas, sin perforaciones ni soldaduras, y acompañadas por el cinturón abrochado. En vuelcos laterales, la jaula salva; sin cinturón, el cuerpo sale de la zona segura. Rutina simple, impacto enorme, especialmente en laderas, zanjas ocultas y suelos recién humedecidos.
El árbol de transmisión exige respeto absoluto. Mantén los resguardos giratorios completos, evita ropa suelta y apaga el motor antes de acercar manos. Usa embragues de seguridad, pasadores de cizalla o embragues de fricción calibrados. La formación del equipo y señalética visible previenen atrapamientos, amputaciones y paradas traumáticas.